Seguro que has oído hablar del turismo Slow , pero no te queda claro qué tipo de viajes incluye esta clase de turismo.

No es necesario llenar la agenda de miles de que haceres, sino cada día te irá llevando a vivir experiencias nuevas, distintas, enriquecedoras. La mejor forma de aprovechar el tiempo en vacaciones, disfrutando de la improvisación. Si te gusta disfrutar de tu viaje con tiempo sin prisas y dejando paso a la improvisación entonces quizá ese tipo de turismo te interese te contamos algunas ideas sobre cómo practicar el turismo Slow.

Se trata de un turismo fuera del turismo de masas, se busca disfrutar de unos días de relax sin horarios, con tiempo suficiente para poder disfrutar de la gastronomía, la cultura, las personas…

Disfruta de tu tiempo sin horarios. Aléjate del turismo de masas. Disfruta de la improvisación.


Son muchas las experiencias que se pueden vivir en un turismo Slow como:


La isla de La Gomera y la del Hierro son casos de destino Slow que te permitirá disfrutar más a fondo de estos lugares y sin irnos muy lejos.

La Gomera

La Gomera  es una isla ideal donde desconectar, disfrutar del momento y de sus atractivos, de forma lenta y sin apuros. Un destino dónde se `puede sentir la naturaleza. Un lugar tranquilo, sin aglomeraciones, dónde poder pasarlo bien, disfrutando del bienestar y dónde sentirse feliz.

La Isla tiene una orografía espectacular, conserva su naturaleza virgen y montón de tradiciones. En la Gomera se encuentran Parques Nacionales protegidos cómo el Parque Nacional de Garajoney, Patrimonio de la Humanidad, con un bosque subtropical húmedo (laurisilva), la Reserva natural de Benchijigua, el Parque Natural de Majona, entre otros.

En total en la Gomera se pueden encontrar 16 espacios naturales. La UNESCO ha certificado a la isla como Reserva Mundial de la Biosfera. De la isla también hay que destacar su gastronomía, con productos típicos cómo quesos, almogrote, mojos, la miel de palma y vinos. Elaborados todos ellos con materias primas propias.

En conclusión su clima, paisaje y gastronomía lo convierten en un buen destino Slow.

Perderse en la Isla del Hierro

La Isla del Hierro, es otro de los destinos Slow que te permiten disfrutar de la naturaleza, del mar y de la montaña. Rutas con piscinas naturales y accesos al mar.

El charco Azul, situado en el norte de la isla, te permite dar un baño relajante, hacer el muerto en él, cerrar los ojos y escuchar el sonido de las olas, es una sensación increíble.A 4 km de este está el Charco de los Sagros de color turquesa y también aconsejable para disfrutar de un baño, hay muchas otras piscinas naturales cómo Tacorón, Tamaduste, La Maceta, aquí también se pueden disfrutar de unas puestas de sol increíbles y es una de las mejores piscinas naturales de la isla.

Además de las piscinas naturales también se puede disfrutar de unas playas volcánicas kilométricas y unos miradores cómo el de Isora que te permiten deleitarte observando una línea de costa espectacular. El Mirador de la Peña es una visita que no se debe perder , en él hay un restaurante con unas vistas increíbles. El mirador de Jinama, ofrece una perspectiva más salvaje

Si por el contrario decidimos quedarnos en la península, tenemos rincones que nos permitirá practicar este destino alojándote en casa rurales con gran encanto. Y muchas experiencias que enriquecerán la estancia en muchos rincones no turísticos Esta otra opción del «turismo slow» lo trataremos en otro post.

Si has tenido la oportunidad de practicas este tipo de turismo, te agradecemos que compartas con nosotros tus experiencias. Es un turismo algo desconocido aún, pero sin duda cobrará un gran protagonismo entre las opciones de nuestros viajeros, pues hay momentos del año en el que es bueno parar y disfrutar de unos días de relax y descanso fuera de horarios y prisas, que nos permita recuperarnos y volver con fuerza a la vida diaria. 
Si te gustó, Comparte:

Puede que también te guste...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.