Berna, con la torre del reloj al fondo.
Torre del reloj astrológico en Berna

 

Amanecimos
en Berna, muy tempranito partimos para la estación de Lauterbrunnen  para subir al monte jungfrau, en un tren cremallera que nos llevo al glaciar
donde está el  top of europe. Subimos  hasta los 3.454 metros donde
se ubica la estación Jungfrajoch.

 

Estación desde la que partimos en el tren.
 Este tren cremallera no es barato , pero merece la pena,
pocas veces tienes ocasión de subir al techo de Europa.

Poco a poco el tren se dirigió hacia la
ladera de la montaña y empezó a subir curva tras curva. Las vistas desde el
tren son maravillosas, pues dispone de unos amplios ventanales que te permite
contemplar el maravilloso paisaje y sacar buenas fotografías. También tiene
mucho que ver el tiempo que te toque, decir que nosotros tuvimos un maravillo
día azul

 

Vistas desde el tren subiendo a Jugfrau
Precioso paisaje nevado en la subida.
Detalle del tren, en una de las paradas que efectuamos a la subida.

A un lado, la montaña por la que subíamos
con pequeños riachuelos y algunas extensiones nevadas. Algo que nos sorprendió al
tratarse de las fechas de Diciembre, y no ver aquello con más cantidad de
nieve. En casi todas las estaciones tenían los cañones de nieve artificial
encendidos e incluso pudimos contemplar algunos en fincas particulares ,por el
otro lado, el maravilloso paisaje del valle de Lauterbrunnen.

 

Detalle de un cañón echando nieve artificial.

 

Durante el recorrido, el tren va realizando
varias paradas, en estaciones de esquí, la que más nos gusto fue la de Wengen,
un pueblo construido para esquiadores lleno de hoteles y tiendas que no tiene
mucho interés salvo por las vistas que se ven desde la estación. De las mejores
de todo el viaje. Los pueblos que vas viendo durante el ascenso son de cuento.

Estación de Wengen

Conforme íbamos subiendo la nieve empezaba a
cubrir toda la montaña .La subida se hace atravesando lentamente los macizos
del Eiger y Mönch .
El tren se mete entre los macizos
atravesando literalmente paredes de roca.

Mirador cubierto en la ladera de la montaña.

 

Llegando a la parte más alta de Jungfrau

 

A mitad de camino hicimos alguna parada para
ver el espectacular paisaje alpino a través de miradores cubiertos en la ladera
de la montaña. Te dejan bajar unos minutos, para contemplar el paisaje y sacar
fotos, luego cada uno vuelve a ocupar su sitio.
Llegada a la parte más alta.

Una vez llegamos al Jungfraujoch. Atravesamos un túnel y nos encontramos con mirador acristalado, que nos permitió contemplar el bello paisaje alpino.
Túnel que se recorre al llegar bajo la montaña.
Al estar tan altos, nos recomendaron caminar
despacio, pues la presión se nota y te puedes sentir algo mareado. Tras unos túneles
de recorrido, salimos al exterior don de pudimos pisar la nieve. Estábamos a
-9º, no era una baja temperatura para estar donde nos encontrábamos. Una cosa
curiosa era la de pajaritos negros que en el pico se posaban en busca de algo de
comida.
Volvimos al interior y realizamos un
recorrido por todo el glaciar, unos túneles con paredes y suelo de y hielo, por
lo que el calzado debe ser lo más apto posible, para no resbalar, nosotros íbamos con botas de preski, que nos fueron muy útiles.

 

Vistas desde el mirador acristalado

 

Imagen de uno de los pájaros que sobrevuelan la zona.

 

Figuras talladas dentro del glaciar

 

Pingüinos tallados, dentro del glaciar.

 

Durante el paseo por el glaciar se pueden contemplar
diferentes figuras hechas en hielo. Pingüinos, águilas, pero lo más simpático
fue encontrarnos a la ardilla de la película Ice Age (edad de hielo) congelada
dentro de un cubo de hielo protegiendo a su amada bellota.

Imagen de Ice Age con la bellota.

En la salida al exterior por le otro extremos, puedes
observar las vistas del conjunto Jungfrau-Aletsch-Bietschhhorn
que pertenecen al Patrimonio de la Humanidad y desde donde
puedes ver el edificio de la estación escavado en la roca y el observatorio Sphinx justo encima.

Observatorio

 

Edificio de la estación escavado en la roca

 

Punto más alto, con la bandera Suiza y un árbol navideño (por las fechas)

 

El Top of Europe

Tras todo este recorrido, y antes de coger el tren para
bajar, pasas por un pequeño museo de chocolate Lind, donde puedes degustar unos ricos bombones.

 

Museo del chocolate Lindt

Para bajar hicimos parada en una de las estaciones de ski
para reponer fuerzas y comer algo.

Estación de ski.
Una vez a bajo nos dirigimos a Interlaken.la capital turística de los Alpes .Este distrito
pertenece a la región de Berna, es
una ciudad bonita, limpia y muy cuidada. Indudablemente no es un delicioso
pueblo de montaña sin tráfico y con chalets y casitas llenas de flores.

 

Interlaken .El Grand Hotel

 

Casitas alrededor del lago en Interlaken
Vistas de Interlaken

Tiene un embarcadero que permite navegar y disfrutar de
increíbles vistas desde el centro del lago.
El
Casino Kurssal,
destaca por sus bonitos jardines y curioso reloj floral.
Hay varios hoteles y tiendas de lujo. Nos sorprendió ver a tanto
japonés de turismo. Debe ser usual, pues los dependientes  de la tiendas eran asiáticos.

Casino Kurssal en Interlaken

 

Nuestra siguiente parada fue Lucerna,
hasta allí nos dirigimos para cenar y pasar la noche. Esta preciosa ciudad la dejaremos para un siguiente post. Pero
decir que merece la pena su paseo de noche . Una bella ciudad medieval,
perteneciente a la Suiza Central. 

Paseo nocturno por el puente de madera de Lucerna

 

Puente de madera en Lucerna.
Silvia Cruces Lago

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