Viajar es bueno, saludable y una
experiencia enriquecedora cultural y emocionalmente hablando.
Esta demostrado que en la vida
una de las acciones que más nos enriquece es el viajar.
En cada viaje se disfruta
conociendo nuevos lugares, culturas y viviendo experiencias inolvidables.
Relacionarse y conocer el tipo de
vida de gente de otros países, ciudades yo regiones tiene efecto positivos en
las personas

Médicos y Psicólogos destacan los
efectos positivos de estar en contacto con la naturaleza, visitar museos y monumentos
y en general cambiar el entorno en el cual se vive.
Viajar implica entretener la mente en algo diferente
porque primero se planea el viaje, luego se prepara, se viaja y se llega a un
lugar en el que se conocen cosas nuevas.
Porque los beneficios de un viaje
no quedan solo en el tiempo que dura este, sino hay que trasladarlo a el tiempo
posterior que transcurre en el que a través de las imágenes captadas durante este
recordamos y revivimos cada momento.
Viajar para salir de una depresión:
La depresión tiende a desaparecer, mas aun cuando la
persona descubre que hay todo un mundo por experimentar y que su problema o
angustia eran algo insignificante al lado de todas las maravillosas vivencias
que podría tener.
Viajar para relajarse
El estrés y la fatiga marcan el diario vivir de muchas
personas. Estudio, trabajo, familia, amigos, situaciones económicas, en fin,
todo aquello que produce ansiedad. Hacer ejercicio, tomar algunos medicamentos
y alimentarse bien hacen parte de esa rutina que se debe llevar para minimizar
los efectos de estos factores.
Sin embargo, un
complemento vital para la relajación es viajar. Si uno se siente cansado por
alguna de estas situaciones es estupendo realizar un  viaje de relax para llenarse de energías
renovadas y vitalidad para continuar con su diario vivir.
Viajar para reconciliarse con uno mismo o con los seres
que ama.
Cuando las personas no cambian de ambiente y siempre
permanecen en el mismo lugar sea de vivienda o trabajo tienden, en ocasiones, a
desarrollar cierta apariencia e incluso actitud de frialdad, conformismo y
costumbrismo con aquellas personas que lo rodean. Consigo mismo tiende a
volverse egocéntrico o en otros casos despreocupado.
Planear un viaje solo, con la pareja o con toda la
familia puede ayudar a que esas relaciones se retroalimenten, se tornen menos
tensas y que haya una mejor cercanía. En la que cada uno vea al otro en un
escenario distinto y se de la oportunidad de acceder al otro sin prejuicios.
Viajar por salud
Ir a la playa, a un rio, a pescar en un lago, a volar en
aeroplano, montar a caballo o caminar por terrenos ecológicos tiene, según los
expertos efectos positivos en la salud de las personas. Dependiendo de la
enfermedad o la predisposición que su organismo tenga, hay lugares y
actividades de entretenimiento que sirven para combatir, controlar o minimizar
enfermedades. Hay personas a quienes el contacto con la naturaleza les ayuda a
aliviarse de múltiples dolencias
.

 Fuente (Me encanta Viajar)

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