Llegamos a la ciudad y nos alojamos en el Hotel Patagonia
Park Plaza, situado a escasos minutos del centro. En un primer paseo, pudimos
comprobar que el ambiente era más animado que en Ushuaia, también concentrado
en torno a la Avenida Libertador
y alrededores. Restaurantes como el Casimiro Biguá y pizzerías como La Lechuza satisfacen los
paladares más exigentes, y  agradables
cafés como el Librobar fomentan la charla tras la cena en un ambiente
distendido. Visitamos también tiendas en las que pudimos encontrar exquisitos
chocolates, confituras e infusiones de rosa mosqueta y calafate, entre otras
tentaciones.
Café Librobar Av. Libertador

Durante el paseo, coincidimos con varios participantes en el
Rallye de coches clásicos Cape Horn, que cubre el trayecto entre Buenos Aires y
Ushuaia.
Participantes en el Rally de coches clásicos Cape Horn
El Calafate es el punto base para visitar el Glaciar Perito
Moreno, qué decir de él… A pesar de haberlo visto en múltiples ocasiones , nada
comparable a contemplarlo en vivo y en directo! La inmensa masa de hielo se
muestra a la vista con toda la gama de azules que uno imagine. Desde las
pasarelas de madera uno debe olvidarse de cámaras de foto y vídeo, y
simplemente pararse a observar y oir. En un breve intervalo de tiempo,
tendremos el absoluto privilegio de disfrutar de una experiencia inigualable :
oir el crujido del hielo al romper y ver como un témpano se precipita al agua.
Sublime.
Perito Moreno
Perito Moreno
Al día siguiente, pasamos el día a bordo de un barco que nos
llevó a través de los inmensos campos de hielo hasta los glaciares Onelli y
Spegazzini,  más alto que el Perito
Moreno pero no tan espectacular , que cae en cascada sobre el agua. Durante la
travesía, los marineros sacaron con un arpón un trozo de hielo del glaciar, con
el que pudimos tomarnos un auténtico “whisky on the rocks”. Seguramente el más
puro que hayamos tomado jamás!

Glaciar Spegazzini

Embarcando para disfrutar de un día en los glaciares
Marineros extrayendo un trozo de glaciar para preparar un Whisky «on the rocks»
Volvimos a visitar la cara Norte del Perito Moreno, esta vez
con un día nublado que le daba unos matices y unas tonalidades completamente
diferentes al día anterior.

Navegando entre glaciares
Disfrutamos de una tarde/noche en una auténtica estancia de
la meseta patagónica, El Galpón, donde nos mostraron los secretos de la cría,
pastoreo y esquila de las ovejas. A la cena a base de típico asado siguió un
espectáculo de música y folklore para despedirnos de la ciudad.

Preparando el típico asado patagónico
Esquila de ovejas al modo tradicional

Hasta siempre ,Calafate!

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