Vista aérea de Ushuaia

El aterrizaje en el aeropuerto de Ushuaia no es más que un
adelanto de los maravillosos paisajes que la Patagonia nos depara.
Una pequeña pista en una península, rodeada por mar, lagos y montañas infinitas
todavía cubiertas de nieve al final de la primavera que enmarcan la ciudad
junto con el Canal de Beagle. Las salas de embarque, con techos de madera y
arquitectura típicamente alpina, resultan muy agradables. En el exterior…mucho
frío!

Vista general de Ushuaia
Nos alojamos el Hotel Los Acebos, en lo alto de la montaña y
con unas vistas privilegiadas de la bahía. La vida en Ushuaia, como en gran
parte de las ciudades patagónicas, discurre básicamente entre dos avenidas del
centro : la Avenida
Maipú, que discurre frente al mar y da acceso al puerto desde
el que salen los barcos que navegan por el Canal, y la Avenida San Martín donde
encontramos tiendas, oficinas de servicios y los 2 Museos de la ciudad : el
Museo del Fin del Mundo y el Museo del Presidio, donde nos hacemos una idea de
las durísimas condiciones en las que vivían confinados los presos en la cárcel
más austral del planeta.

Avenida San Martín
Avenida Maipú

A 12 Kms de la ciudad, tomamos el llamado “Tren del Fin del
Mundo” oficialmente Ferrocarril Austral Fueguino, para visitar el Parque
Nacional de Tierra de Fuego. Cruzando el cementerio de árboles y las cascadas
de la Macarena
hasta el Lago Roca, en cuyas áreas recreativas acampan y disfrutan del asado
dominical los fueguinos, y donde encontramos el Centro de Interpretación.

Estación del Ferrocarril Austral Fueguino

Vista de los vagones del «Tren del fin del mundo»

Cementerio de árboles

Lago Roca

De
allí continuamos hacia la
Bahía Lapataia, disfrutando de caminatas entre los bosques de
diversas especies autóctonas como el coihue y la lenga,  y rodeados de fauna entre la que destacan
aves como el cauquén y la avutarda.

Bahía  Lapataia

Bahía Lapataia
La navegación por el Canal de Beagle nos llevó hasta el Faro
de Les Eclaireurs, donde vimos varias colonias de cormoranes y lobos marinos,
en un mar embravecido por el viento y con el fondo impresionante de la
cordillera nevada.
Navegación por el Canal de Beagle

Colonias de cormoranes y lobos marinos

Les Eclaireurs

Ya de regreso, paseamos por el centro y buscamos algún
souvenir en tiendas entre las que destaca “La última bita”, con un patio
trasero convertido en todo un parque temático de la ciudad. Sellamos nuestros
pasaportes en la Oficina
de Turismo y enviamos postales para certificar que estamos en el punto más
austral a excepción de la
Antártida.

Patio de»La última bita».

Para entrar en calor y finalizar la jornada, nos dejamos caer por el
Almacén Ramos Generales, una encantadora pastelería/café/restaurante decorada
con todo tipo de artilugios utilizados durante años en la zona y que no deja
indiferente al visitante. 

Entrada al «Almacén Ramos Generales»

Interior del «Almacén Ramos Generales»

Detalle del original acceso a los aseos

Disfrutando de una cerveza artesanal Beagle y sorprendidos por la calidez del local y de la gente, nos despedimos de Ushuaia.
Continuará……….

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